Bautismo de buen juego

Deportes 11 de septiembre de 2017

Con momentos de buen fútbol, River mostró los dientes y las formas que quiere Gallardo. Así ganó bien un partido que perdía desde el primer minuto.


Sí, apareció el fútbol, el equipo que pretende Gallardo, por funcionamiento colectivo, brillo individual, actitud y mentalidad ganadoras. La combinación perfecta de todas esas virtudes fue la jugada del segundo gol, con Pinola rompiendo líneas desde el fondo, De La Cruz como conector preciso e inteligente y la zurda mágica del Pity Martínez (con previa asistencia del defensor pelado) para hacer emocionar al Monumental. Por la ilusión que genera el momento a horas de los cuartos de final de la Copa, por el inevitable recuerdo del gol de Pisculichi a Boca (Sudamericana 2014) y por la satisfacción de los hinchas de que hay vida después de Alario.

El agua caída durante todo el fin de semana amenazó con arruinar el domingo de los fanas millonarios. Encima, el cabezazo de Civelli al minuto de juego fue como una tormenta de granizo para el equipo, que en los minutos posteriores se mostró demasiado acelerado, impreciso y sin poder hacer pie en el medio, principalmente porque a Rossi no le daba la nafta para cubrir los enormes espacios que quedaban a espaldas del trío creativo del Muñeco. Con la movilidad habitual del Pity, la desfachatez y la personalidad de De La Cruz para vestirse de conductor alrededor de Enzo Pérez más la jerarquía de Scocco y Pinola, la lluvia se terminó transformarlo en agua bendita para River.

Banfield nunca logró escapar de su sencillo libreto de buscar a Mouche y Cvitanich con pelotazos o de intentar punguear algún tiro libre en los alrededores del área como única alternativa de lastimar a Lux. Aunque en el segundo tiempo ya Enzo se había hecho patrón del medio para manejar la pelota y los tiempos, el Pity se divertía tirando lujos y Scocco se relamía esperando su oportunidad. Con el ingreso de Nacho Fernández, el panorama se aclaró aún más y chau partido. Incluso, hasta se quedó corto el resultado.

Ganar, gustar y golear es el mandato del paladar negro de la casa y River arrancó el tornero de local cumpliendo los requisitos que exige la historia. El equipo encontró el camino en el momento oportuno, modificando la forma de juego según las características de los intérpretes, porque Scocco necesita la pelota a ras del piso y la electricidad De La Cruz -en combinación con el Pity- le encaja perfecto. Porque Enzo se empieza a sentir importante desde la recuperación de confianza y ritmo de competencia. Porque el 10 ya no es el único responsable de desequilibrar. Y porque Scocco, aunque haya sido de penal, cumple con su rol de goleador.

Gallardo les había pedido paciencia a la gente y su enésima reinvención empezó a brindar señales que ilusionan. El bautismo del equipo fue con agua bendita.

Comentarios
Dejá tu comentario acerca de esta nota
 
 
 
Noticias Breves

Las 5 noticias más destacadas del jueves 16 de noviembre

 

La dura respuesta de Cristina Fernández de Kirchner a una tapa de diario La Nación y las nuevas revelaciones de Burzaco en el FIFA Gate, entre los 5 hechos más comentados de este día 
 

 

Policiales
 
 
Deportes
 
 
Municipales
 
 
Sociedad
 
 
Politica
 
 
Espectaculos
 
 
Tecnologia
 
 
Cultura
 
 
Actualidad
 
 
Musica
 
 
Historia
 
 
Opinion
 
 
Economia
 
 
Cine
 
 
Politica internacional
 
 
Internacional
 
 
Espacio literario
 
Noticias Breves
 
 
Radio
 
 
Salud
 
Entrevistas
 
Panorama Informativo