Efecto Morrisey: Grinbank lo bajó porque el cantante avaló a Kevin Spacey

Actualidad 4 de diciembre de 2017

La decisión es porque el artista apoyó al actor acusado de pedofilia y reactualiza la polémica entre vida privada y la actividad artística


“Sabrá tu novia que escuchamos Morrissey?”, se preguntaba Leo García en una canción. Lo cierto es que el inglés lejos está de poder cantar en la Argentina. Es que su show, programado para abril del 2018, fue cancelado por la productora “DG Entertainment”. ¿El motivo? Las polémicas declaraciones que hizo el ex “The Smiths” sobre el caso de Kevin Spacey, el actor de “House of Cards” acusado de pedofilia.

“La semana pasada, mi empresa se bajó de la negociación. La decisión la tomé luego de haber certificado que eran reales sus declaraciones, avalando una situación de pedofilia de Kevin Spacey”, detalló el dueño de la productora, Daniel Grinbank, desde su cuenta de Instagram. El argentino se indignó con los dichos de Morrissey en una entrevista para “Spiegel Online”, que entre otras cosas, cuestionó qué hacía un chico de 14 años con uno de 26 en una habitación.

“La decisión en nada juzga el talento artístico de Morrissey, pero sí el no querer tener ningún tipo de relación con una persona que avala un hecho de pedofilia”, añadió el productor. Con esta frase, Grinbank, reabrió el eterno debate sobre los límites entre el artista y su obra. Es decir, si la vida privada de este, influye en la percepción de su talento.

“El arte está implicado en la línea del tiempo de la persona. Saltó la cuarta pared. Antes estaba del lado de la ficción y hoy de la realidad”, explica Fabio Lacolla, psicoanalista de bandas argentinas y autor del libro “Estar en banda: psicología del músico de rock”. Lacolla, que además es músico, hace hincapié en que hoy el artista tiene que medir bien lo que hace o dice, porque va a ser juzgado como persona. “Que declare algo que no tenga que ver con su disco, lo afecta completamente. Hoy no existe la distancia del escenario entre el músico y el público”, agrega.

Antecedentes

Si bien en los últimos meses Hollywood se ha visto consternado por casos como el de Spacey y Harvey Weinstein, esto no es nuevo en la meca del cine. Y menos aún, el cuestionamiento sobre hasta dónde se puede separar al artista de su obra. Basta con pensar en los casos de directores como Woody Allen y Roman Polanski, acusados de violación, y a quienes esto no les hizo mella en sus carreras. Sin embargo, Lacolla plantea una diferencia con Allen y Polanski. “Son casos del siglo XX. La brecha entre el artista y su vida antes era muy amplia. La globalización y las redes sociales nos llevaron a poner todo en la misma bolsa. Antes, el arte tenía la libertad de poder manifestarse sin medir”, detalla.

En la Argentina, tampoco es la primera vez que el conflicto entre persona y artista se pone en evidencia. Basta con recordar los casos de Gustavo Cordera, marginado por sus dichos sobre el deseo de las mujeres de ser violadas, y con bandas como “Saltá la banca”, que tras denuncias de abuso a su vocalista, ha visto cancelados veinte de sus shows. Por eso, el psicólogo concluye: “Hoy si una banda dice algo inconveniente, va a haber gente que se acerque al recital para repudiar. Grinbank se quiso evitar un quilombo”.

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