Los ejemplos del Mundial que se deberían aplicar en la Selección Argentina
 

Deportes 8 de julio de 2018

Se ven proyectos, organización, seriedad, renovación. Todo eso que necesita el equipo albiceleste.
 


Es la vuelta a Moscú en un tren confortable, el día después de haber visto en cancha Uruguay–Francia. Allá quedó Nizhny Novgorod. El guarda, que es un personaje, se asoma apenas recorrida la primera decena de kilómetros y, como no habla una palabra en inglés, a pura amabilidad y alegría regala algunas advertencias gestuales: señala el lugar donde cada uno debe ubicarse en este camarote, dos arriba y dos abajo; pregunta el destino final de cada viajero y enseguida, cierra la puerta, vuelve a abrirla y grita el nombre de la capital moscovita como lo hará cuando estemos arribando; también imita estar bebiendo y muestra sus diez dedos para indicar el número de vagón donde se halla el bar; y cierra informando el sitio donde se encuentra el baño con un brazo orientado hacia su derecha y con la simulación de un momento que, allí adentro y en forma inevitable, se corona.
 Decían que los rusos eran fríos e imperturbables. No es así. En general, son como este empleado ferroviario: atentos, preocupados por ayudar y se les entienda, cada uno con su estilo, por supuesto. Aquí, en este contexto, con el verde a los costados que pasa regalando una foto detrás de otra, sobra espacio para la reflexión, todo disparado por diversas conclusiones que va dejando este Mundial y que debieran ser agendadas por nuestra Selección.
Hace un ratito, en Samara, redondeó Inglaterra su clasificación a semifinales con una selección joven. Sin sobrarle demasiado, pero con argumentos válidos: no necesitó de su goleador Kane, 24 años, celebridad en el Tottenham de Pochettino. Apareció Pickford, el arquero del Everton también con frescos 24, para rescatarla en los momentos delicados. Explotó sus fortalezas en jugadas con pelota detenida para abrir el partido con Maguire (25), un central de 1.93 del Leicester que en la Eurocopa 2016 estuvo en la tribuna como hincha. Y la victoria la aseguró otro del Tottenham, Dele Alli, mediocampista con frenesí y verticalidad de apenas 22 cumpleaños festejados. Y también de cabeza, por supuesto...
Inglaterra se había quedado afuera en primera ronda en Brasil 2014. Su Mundial había sido un espanto: sólo había sumado un punto. Ahora aparece de vuelta en una semifinal luego de casi tres décadas: no lo lograba desde Italia 90. Puede cautivar más o menos, pero no es una casualidad.
Hay una base que sostiene a esta “New England” y parece que habrá más. Inglaterra es campeón mundial vigente Sub 17 y Sub 20. Y si gana esta Copa del Mundo capturará las tres coronas en apenas 17 meses, superando el récord de Brasil que lo había hecho en 18 entre junio de 2002 y diciembre de 2003. Proyectos, organización, seriedad, renovación. Todo eso que necesita la Selección Argentina.
Venimos de Uruguay–Francia, dos selecciones que protagonizaron la final del Mundial Sub 20 de 2013 que gozaron los galos por ser más precisos en los penales. En aquel partido, fueron titulares -por ejemplo- Pogba, el de la clase francesa en el medio, Josema Giménez, el del llanto en la barrera, y Laxalt, el lateral que no se achicó ante Mbappé.
También en este último Uruguay–Francia el Maestro Tabárez plantó un mediocampo con un jugador de 21 años, con dos de 22 y con otro de 26. Y con ellos bloqueó e incomodó a esa misma selección de Deschamps que le había dado una paliza conceptual a Argentina. Después, claro, a Uruguay le faltó vuelo para lastimar arriba. Una diferencia de jerarquía individual, pero que supo disimular con entrega, orden y un plan.
El proyecto Bélgica, nacido a partir del fracaso en la Eurocopa 2000 co-organizada con Holanda y con un largo recorrido, también encuentra sus frutos aquí de la mano de un entrenador como el español Roberto Martínez, el técnico más joven de esta Copa del Mundo (cumplirá los 45 el 13 de este mes) y al que le renovaron por dos años antes de esta Copa del Mundo. Sueñan los belgas, mucho más luego de bajar a Brasil. Tampoco es casualidad.
Mirando la Copa del Mundo y comparando con Argentina, cada vez más se refuerza la sensación de bronca por el desperdicio que resulta la Selección. Vacía de proyectos, de dirigentes coherentes, de un entrenador lógico, de jugadores con horizonte lejano, pasó por aquí y se volvió penando con una formación histórica arrasada por la frescura francesa. A no equivocarse más. A elegir el mejor de los caminos. Ejemplos sobran. Este Mundial lo dice con tono de sentencia. Seguimos charlando y analizando en el tren. Quedan un par de horas. Moscú está más cerca.
 

Comentarios
Dejá tu comentario acerca de esta nota
 
 
 
Politica

Sebastian Pereiro asumio la presidencia de la UCR en Tres de Febrero

 

 “No nos debemos permitir volver a como estábamos”

 

Policiales
 
 
Deportes
 
 
Municipales
 
 
Sociedad
 
 
Politica
 
 
Espectaculos
 
 
Tecnologia
 
 
Cultura
 
 
Actualidad
 
 
Musica
 
 
Historia
 
 
Opinion
 
 
Economia
 
 
Cine
 
 
Politica internacional
 
 
Internacional
 
 
Espacio literario
 
 
Noticias Breves
 
 
Radio
 
 
Salud
 
 
Entrevistas
 
 
Panorama Informativo
 
 
politica/deportes
 
 
Tiempo
 
Temas del Momento
 
 
Efemerides
 
 
Television
 
 
Ecologia
 
 
Aniversario
 
Editorial
 
Conflicto
 
Judiciales
 
PROGRAMAS
 
 
Educacion